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Como palabra autorizada en
tiempos de conversaciones
futboleras, aprovecha la
oportunidad para comentar su
pensamiento disidente con la
realidad institucional y
futbolística del club. Su
pasado de inferiores en la V
azulada y cierto aire de
profesionalismo que adquirió
jugando en el mundo, hacen de
Gabriel Fernández un
referente para comentar la
realidad Velezana. “La palabra
fracaso es muy dura y a mucha
gente le cuesta aceptarla. Sin
ninguna duda no conseguir un
objetivo es fracasar en ese
intento. En el tema de Vélez
se podría aplicar con un poco
más de dureza. Se puede
fracasar no habiendo logrado
el objetivo pero haber peleado
hasta última instancia y
perder peleando. Ago que no
pasó” dice para
sentar un precedente antes de
entreverarse en el reportaje.
De tono cauto pero firme, el
ex candidato a presidente en
la Unidad Velezana, recomienza
el pensamiento anterior y
remata la frase “me parece que
Vélez no peleó hasta las
últimas instancias teniendo un
plantel con todo lo necesario
para hacerlo y nos quedamos
con las manos vacías mucho
antes de lo que se imaginaba o
se podría haber tenido”
anuncia antes de finalizar el
primer párrafo. “Creo
firmemente que hubo errores de
planificación. Me parece que
una de las banderas que
llevaba Gareca (Ricardo)
adelante el año anterior
diciendo que se podían pelear
los dos campeonatos con el
mismo plantel, fue doblada por
alguien que le torció brazo y se
las bajó” firma su idea.
- Gareca en las postrimerías
del año 2009 comentaba esa
percepción de jugar todo con
el plantel disponible ante
las preguntas del periodismo…
…Y coincidía con el. Me parece
que hubo un error de
diagnóstico de porque se peleó
la Sudamericana o el
campeonato y ese error trajo
como resultado fallar en las
políticas a realizar. Soy un
convencido que se perdieron
esos dos campeonatos por un
error de planificación al
viajar a la altura.
- Hay una anécdota conocida
que indica que al volver, los
jugadores tomaron un vuelo
largo y en comodidades que los
obligaron a retornar con las
piernas dobladas…
Coincido. Algo ilógico para un
plantel de la cotización de
Vélez. En la época en que
yo jugué en la altura, era una
historia donde todos decían lo
mismo. Había que viajar en comodidad, jugar y
escapar rápido. Llegar con el
tiempo justo para jugar y
salir de la misma forma porque
si la altura te llega a pasar
la factura, te la pasás quince
días pagándola.
- Algo previsible por todas
las anécdotas alrededor del
caso…
Cuando me enteré como
viajaban, hablé con dos
personas de la comisión
directiva de Vélez para
transmitir mi experiencia. Me
contestaron que con Gareca no
se podía hablar y que no
querían asumir el costo
político de perder si se hacía
como ellos decían. Y fue un
error. Se viajó con cuarenta y
ocho horas de anticipación y
los que hemos estado en la
altura, sabemos que a las
veinticuatro horas empezás con
los mareos, con dolores de
cabeza y a partir de allí
estás quince o veinte días con
esto. Es llamativo, mejor, es
lógico lo que pasó cuando en
el primer partido con
Estudiantes perdés en el
segundo tiempo, y el segundo
partido con Banfield lo perdés
en el segundo tiempo. Con la
planificación de otra manera
se podría haber avanzado más.
Así te quedaste afuera de todo
en quince días. Y creo que se
falló en creer que ese quedar
afuera de todo fue por un exceso
de partidos como me parece que
sintieron en el cuerpo
técnico. En función de esto,
se trabajó el semestre
posterior de diferente manera,
y así se dieron los
resultados. Todo partiendo de
un error de diagnóstico.
- ¿Es el único error que
percibís? -
No. Hubo otro error muy
importante que fue desarmar a
un equipo armado con la
inclusión de Leandro Somoza en
mitad de cancha. La salida de
Franco Razzotti generó un gran
problema porque además jugaba
también de volante tapón
delante de los centrales y de
"asistidor" de Víctor Zapata.
Ojo que creo que Somoza fue un
jugador muy importante para
Vélez pero en este tiempo era
fundamental Razzotti en ese
sector. Y eso trajo aparejado
que se notaran las
deficiencias en la marca por
izquierda donde Emiliano Papa
es fundamental en la creación
ofensiva, en la generación de
juego. Papa es importante ahí
pero tiene muchos problemas a
la hora de marcar que eran
cubiertos por Nicolás Otamendi
cuando estaba en un gran
nivel. Con el bajón de
Otamendi, todo se
vino abajo. Sumále el nivel
bajísimo de Sebastián
Domínguez y el mal manejo de
su continuidad cuando era más
discutida por su rendimiento,
me parece que deben haber generado
diferencias en el plantel,
porque ese tipo de
situaciones en la interna no
gustan. Esto es opinión, no
información pero no creo que
un plantel pueda digerir que
algunos jugadores que no están
en un buen nivel sean
respaldados, y al mismo tiempo
otros que también fueron
fundamentales en
el equipo campeón y que
estaban en el mejor nivel de
su carrera, sean desplazados
por otros que vienen de afuera
y que no demostraban un nivel
superlativo o superior. Y en
esas diferencias, se hace
complicada la convivencia. Lo
digo como opinión, aclaro
nuevamente.
- ¿A futuro coincidís en que
Vélez tiene menos potencial
desde la cantidad y calidad de
su plantel que en la primera
mitad de año? -
Sí. Aquí caemos en lo que yo
"taladro" siempre sobre cual es
el proyecto de Vélez. La
historia de la Agrupación
política oficialista marcó una
destrucción desde el discurso
de una conducción que vendió un
par de jugadores que después
fueron grandes jugadores, sin
haberlos disfrutado. Ahora en
la conducción, ellos hacen lo
mismo y me parece que por
falta de planificación, de un
proyecto sólido y por errores
de administración. Yo no me
olvido que hace un año y medio
el club estaba en una posición
de “caja muy buen”. Yo decía
que si se corregían algunos
puntos en la administración,
teníamos como institución
la posibilidad de un
proyecto similar a la década
del noventa. Y por errores
similares, ese proyecto de
nuevo pasa a estar librado al
azar. Y se convierte casi en
irrealizable.
- …Y el error cual sería…
El error es no saber que para
conducir una institución como
Vélez hay que ser muy firme en
la administración. Y también
que cuando se firman los
contratos hay que saber hasta
donde se puede dar.
- El tema es que cuando se
firmaron algunos contratos,
los más onerosos por lo menos,
se podían cubrir estos gastos
por dos años sin la necesidad
de ventas que fue lo que pasó…
Pero no se puede basar la
administración de un club en
la venta de jugadores. Esta es
la discusión con el Círculo El
Fortín desde siempre. Ellos
tomaron en el año noventa y
seis, un club con una base muy
sólida, una base de plantel
excelente y muy organizado. Y
en el término de un año se dio
una vuelta abismal y se
transformó una perdida menor
en una descomunal. Así estas
“timbeado” a tener muy buenos
resultados deportivos
y vender por
cifras y cantidades enormes.
Entonces cuando vos armás un
presupuesto en base a la caja
que tenés y no a lo que
recaudás, arriesgás a que en
el corto plazo no puedas
cumplir con ese presupuesto.
Pasó ahora que se necesitó
vender cuatro jugadores para
cubrir las perdidas.
- Pero el gran reclamo de las
urnas fue por el fútbol. Desde
ese punto de vista hicieron lo
que el socio les pedía…
No lo hicieron. Pensar así es un error. La gente no pide
que se gasten fortunas en el
fútbol. La gente pedía que se
manejase bien el fútbol.
Interpretaron mal. Vélez no
puede competir desde lo
económico con Boca o con River
porque estos pueden generar
dinero desde el marketing que
no nosotros no podemos. Por
eso hay que ser inteligentes.
No podemos traer jugadores a
préstamo que tapen jugadores.
Acá venían jugadores que no
debieron estar en el plantel
de Vélez. Hay que salir a
buscar lo que necesitamos pero
no de manera discriminada. No
seis, siete u ocho jugadores.
Se invirtió un dinero
importante en una cantidad
importante de jugadores que
no rindieron y que esfumaron el dinero que se
decía estaba en el banco por
la venta de Mauro Zárate.
- Hablás de proyecto. ¿La
pregunta seria cual es el
proyecto que se debería
aplicar? -
Yo creo que Vélez se merece
otra cosa. Creo que lo que
votó la gente fue que quienes
tuvieran las conducción de
Vélez manejaran bien el
fútbol, tuvieran coherencia y
solucionaran el tema. ¿La
gente de Vélez que quiere?
Quiere que el equipo salga a
pelear todos los campeonatos.
No le importa si se logra
saliendo a comprar todos los
días o con unas divisiones
inferiores sólidas. Para eso
esta el dirigente que tiene
que saber que ganar o salir
campeón es
resultado de la aplicación de
un proyecto. Un dirigente se
tiene que apoyar en algo
concreto y no en una
enunciación de deseos. Si
decimos que el proyecto son
las divisiones inferiores, hay
que reforzar aquello que no se
pudo fabricar. Si creo que ese
es mi proyecto, cuando me
siento con Bassedas a
negociar, Christian tiene que
ser el principal convencido de
mi proyecto que son las
divisiones inferiores por
realidad y por necesidad. Si
me proyecto es fortalecer a
las inferiores es inexplicable
porque en los últimos
encuentros
no jugó (Mariano) Bíttolo que
ya tuvo partidos para ir
sumando más experiencia y sí
lo hizo (Pablo) Lima que
sabían a esa altura que se iba
a ir. Este es un ejemplo de la
realidad. Es simple, se trata
de tener o no tener proyecto… |