Viernes, 24 Noviembre 2017

GANAR AL TROTECITO

Jueves, 12 de Mayo de 2016 05:58 Ruben David Oliva
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La crónica del partido dirá que Vélez se clasificó a dieciseisavos de final en la Copa Argentina. Tan difícil y esquiva para el nuestro club. Poco se hablará del juego. No habrá mucho para cortar más allá de lo expresado. La superioridad del fortín se hizo evidente en todo momento, con privilegio durante el complemento. En efecto, alcanzó para ganar y pasar de fase. En definitiva, lo que se buscaba…

Un análisis futbolístico demuestra en palabras, hechos reflejados en una cancha de fútbol. El caso inhibe de mayores comentarios sobre la calidad de un juego regular. Jugado en un césped complicado, con pesadez, la necesidad de victoria fue transformada en éxito con tan solo 5 minutos de juego. Primera jugada a fondo, y Mariano Pavone, victimario del buen arquero de Barracas –la figura del partido-, puso la cifra definitiva en una media vuelta con marca encima, y un remate bajo. Allí terminó el encuentro. No porque no existiese alguna jugada de peligro para el rival –que dispuso en la segunda mitad con demasiadas (4) para nuestro gusto-, sino porque el fortín decidió regular y cambiar un desgaste imaginado por ritmo de práctica de fútbol.

Con esa sola idea, alcanzó para vencer a un equipo inferior que jugó el cotejo de su vida. Decíamos que en aquella primera mitad, las chances de gol se observaron como escasas en la primera mitad. Vélez entendió le ventaja final como importante frente al ímpetu de Sportivo Barracas. Reguló la pelota, manejó los tiempos y se marchó sereno al entretiempo. No obstante, la segunda mitad expresó alivio por la actualidad del necesario Mariano Pavone, e intranquilidad por una defensa que otorgó ventajas importantes y convirtió a su arquero, Alan Aguerre, en figura del fortín (hasta estrelló su cabeza contra un poste al intentar desviar un remate). Preocupante realidad de un sector aguerrido con alto puntaje ante Colón. Quizás, el marco del partido, o la debilidad del rival terciaron para una actuación con dudas.

Enfrente, Walter Cáceres, uno de Barracas, tuvo su duelo personal con Pavone. Fueron 7 las chances de peligro que el delantero dispuso para vulnerar al uno. Pero ninguna logró su cometido. Con las manos, las piernas, el cuerpo, y hasta la suerte, el arquero cerró la valla y solo permitió el gol del arranque.

La crónica del partido dirá que Vélez se clasificó a dieciseisavos de final en la Copa Argentina. Tan difícil y esquiva para el nuestro club. Poco se hablará del juego. No habrá mucho para cortar más allá de lo expresado. La superioridad del fortín se hizo evidente en todo momento, con privilegio durante el complemento. En efecto, alcanzó para ganar y pasar de fase. En definitiva, lo que se buscaba…

 

Por Rubén David Oliva @diarioinfovelez

 

 

Propietario Periodismo del Tercer Milenio |  Director Rubén David Oliva