Viernes, 24 Noviembre 2017

GANADOR DEL PRINCIPIO HASTA EL FINAL

Sábado, 07 de Mayo de 2016 18:00 Ruben David Oliva
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Vélez Sarsfield, aprovechó una ráfaga de goles y se llevó la victoria ante Colón de Santa Fe. Con tantos del retornado Mariano Pavone y del juvenil Maximiliano Romero, el fortín hizo la diferencia –que merecía en los 45 minutos iniciales-, cuando se jugaba la mitad del tiempo complementario y ganó tres puntos necesarios para sumar y ver el futuro con optimismo…

Es indudable que la presencia de Mariano Pavone, es necesaria en Liniers. Con poco ritmo de fútbol y mucho por recuperar, se la ingenió para complicar a la última línea Sabalera. La frase, encuentra prueba cerca de los 17 minutos de comenzado el partido –tiro libre desde la medialuna-, que el goleador logró anticipar en la carrera para cambiar la dirección del balón y generar el primer suspiro de la tarde. Polémica en la posición del delantero, pero aviso del experimentado nueve.

Apenas 8 minutos más tarde, el mismo nombre, fue protagonista de otra jugada con remate de media distancia que se fue cerca del poste izquierdo de Broun. Aquella primera jugada y la comentada en este párrafo, inmersas en una pequeña ráfaga de arranque del fortín, nacidas con notoria peligrosidad. Una tercera, cabezazo de Fabián Cubero, llegando por detrás, que el arquero visitante evitó con dificultad sobre la línea.

Corridos los minutos del tiempo inicial, el superávit fue la generación de juego. Increíblemente, en Vélez surgieron las ideas. Sostuvo un ataque ida y vuelta contra el sabalero pero sin entender claramente la forma de vulnerar la valla rival. Con solidez, Cristian Nasuti y Lautaro Gianetti marcaron líneas y se hicieron fuertes ante un Colón que empezó a buen ritmo, y se fue desdibujando. En ese contexto, aparecieron las situaciones que debieron marcar la diferencia. Conforme se caía el visitante, el fortín agrandó su estampa. Brotaron impulsos individuales y un poco de juego colectivo –como aquella ocasión entre Toledo y Pavone con habilitación de Mariano para Hernán, y que encontró la oposición salvadora de Broun en el mano a mano-. Vélez llegaba pero sufría ineficacia recurrente.

La jugada anterior, tuvo un hecho simbólico en la tarde. Fue un punto alto que demuestra la ausencia de futbolistas que puedan “pivotear” cerca del área rival, sostener el balón y fabricar por presencia, alguna ocasión de gol. Solo Pavone. Quizás, en ese cometido, podamos encontrar a Hernán Toledo, atolondrado tras una pelota que Leandro Somoza ganó sobre la línea de fondo, y que luego de enviar pasado, halló al joven volante, desperdiciando la chance con el solo obstáculo de Conti que miraba.

Vélez era protagonista voluntario al aprovechar el quedo sabalero que finalizada la primera mitad, proyectaba una mezcla de tranquilidad y pesar como sensación reinante en el José Amalfitani. Pese a sus debilidades, el fortín debió irse con algo en el bolso, pero sus propias deficiencias lo impidieron.

En la segunda parte, Vélez bajó el ritmo, se alejó del área colonista pero encontró el gol que buscaba. Fue de Mariano Pavone. De la forma que marcábamos. Sosteniendo la posición, pivoteando, al aguantar la carga del marcador, darse vuelta y definir por arriba, a quemarropa ante el desparramado Broun. Iban 19 minutos, y se dirigía a buen puerto la realidad del partido. Tanto que pocos minutos más tarde, definió todo en una jugada preparada con tiro libre a favor, balón pasado a Cubero –polémica por sobre si llegó o no antes que saliera-, centro al medio del área y definición de Maximiliano Romero. Dos a cero para terminar la tarde con sonrisa extendida en una pregunta para los sabios Fortineros... ¿Hace cuanto que Vélez no ganaba de punta a punto un partido?

 

Por Rubén David Oliva @diarioinfovelez

 

 

Propietario Periodismo del Tercer Milenio |  Director Rubén David Oliva