Lunes, 29 Mayo 2017

RENOVAR PARA SEGUIR GANANDO

Lunes, 21 de Marzo de 2016 18:22
Imprimir PDF

Vélez recibirá a Quilmes en el José Amalfitani en el encuentro  pendiente de la séptima fecha  del Torneo de Transición 2016. Christian Bassedas tendrá la complicada tarea de evitar que la estructura colectiva se resienta ante las ausencias de Hernán Toledo y Mariano Pavone por lesión, justo cuando un triunfo colocaría al equipo a dos unidades de la cima de las posiciones en la Zona 1.

La chance de un Vélez inmiscuido en la lucha de arriba está a un triunfo de hacerse realidad. El equipo dirigido por Christian Bassedas disputará el postergado duelo de la séptima jornada ante Quilmes con el objetivo de obtener una victoria que lo ubique a tiro de Rosario Central y Godoy Cruz, los líderes absolutos de la Zona 1 del Torneo de Transición 2016. Una situación impensada en la previa del comienzo del certamen que deja entrever la importancia del trabajo del entrenador debutante en un conjunto cuyo funcionamiento dista mucho de la perfección pero  demuestra virtudes importantes, sobre todo en el aspecto ofensivo.

Sin embargo, los nubarrones de la preocupación han aparecido en el cuerpo técnico y en el simpatizante tras la importante y no menos costosa victoria ante Belgrano. El pésimo estado del campo de juego del Mario Alberto Kempes le ha costado a Vélez la lesión muscular en pleno partido de Mariano Pavone y, seguramente, ha influido determinantemente en la suerte de Hernán Toledo, que sufrió un desgarro durante la semana. Los dos artífices indiscutibles del buen momento de Vélez en ataque, no podrán ser de la partida ante el Cervecero y serán bajas en buena parte de las instancias decisivas del torneo.

Las malas noticias que llegan desde el departamento médico hacen pensar en un Vélez que debe pensar primero en reconstruirse ofensivamente y después en el rival de turno. Más aun cuando Fabricio Alvarenga, expulsado por una infantil reacción contra Mario Bolatti en la sufrida tarde cordobesa, deberá cumplir dos jornadas de suspensión. No abundan las opciones ni aparecen reemplazos de características demasiado equivalentes. Pero Bassedas parece haber elegido a los substitutos que cree capacitados para rearmar el aparato de ataque de Vélez ante un compromiso clave para pelear arriba y muy importante para la tabla de promedios.

Las  variantes parecen definidas. Yamil Asad y Diego Zabala ocuparían los lugares de Toledo y Alvarenga, mientras  que Maximiliano Romero tendrá la complicada tarea de reemplazar a Mariano Pavone sin reunir las mismas características que  el delantero de Tres Sargentos. Las incógnitas son simples: ¿Funcionará la estructura de ataque de la misma forma que con los intérpretes habituales? ¿Habrá buscado Bassedas nuevas recetas para  llevar a cabo con los nuevos actores? Las preguntas tendrán respuestas en 90 minutos relevantes para el futuro de Vélez en el torneo.

Un rival bipolar

Enfrente estará un Quilmes en problemas. Un plantel que parece querer fortalecerse a partir de los apremios institucionales y ha conseguido una resonante victoria ante San Lorenzo el fin de semana  pasado. Ese éxito ha sido el único que ha obtenido el Cervecero en el certamen y lo ha sacado del fondo de la tabla de posiciones, pero la campaña se completa con 4 empates y 2 derrotas que sacan a la luz una campaña con pocas luces.

Este Quilmes de Alfredo Grelak posee algunas virtudes que fue construyendo con el correr de los partidos. El buen manejo del balón de Rodrigo Braña y Sebastián Romero, las proyecciones de sus laterales, la sorpresa de los mediocampistas exteriores llegando a posición de gol por el extremo opuesto al lateral que sube, las variantes trabajadas en los balones parados y las transiciones ofensivas rápidas contrastan con un pobre trabajo defensivo que le ofrece facilidades al ataque adversario y propone partidos de ida y vuelta donde Quilmes está tan cerca de encontrar  una alegría como de suicidarse futbolísticamente. No son casualidad los 12 goles a favor ni los 15 tantos en contra que el equipo sureño acumula en los 7 partidos disputados en la presente campaña.

La espalda de los mediocampistas centrales y el mediocre nivel de sus defensores centrales constituyen un espacio apropiado para que Jorge Correa maneje los piolines creativos con comodidad y desde allí, tanto como a partir de contras rápidas, Vélez puede cimentar sus posibilidades de éxito.

Vélez deberá comprender que la ausencia de Pavone propone el desafío de intentar adaptarse a las necesidades de Romero. No habrá que buscar tanto por arriba y habrá que rodearlo mejor que a Pavone. El juvenil delantero ha demostrado que puede intervenir muy bien en el juego asociado y aprovechar los espacios libres a espaldas de la defensa, pero le cuesta un poco jugar de espaldas y lejos del resto de su equipo. En los extremos, Zabala  y Asad también poseen características diferentes a las de Toledo y Alvarenga. Vélez no podrá apostar tanto al vértigo y deberá intentar soluciones a partir de la construcción de juego, una tarea que hasta ahora le costó bastante, pero que puede facilitarse con las virtudes de los jugadores en los que ha confiado el entrenador.

El nuevo Vélez que deberá afrontar el próximo mes de competencia pondrá primera este  domingo. Habrá que ver si aparecen nuevas sociedades tan exitosas como las salientes. No será sencilla la parada. El Fortín deberá superarse a sí mismo antes que a Quilmes y el rival, como todos los que aparecen fecha tras fecha en este parejo futbol argentino no admitirá la falta de eficacia ni perdonará errores devenidos de la falta de rodaje. El apoyo desde afuera será vital. Vélez se juega la posibilidad de pelear por el título. Y soñar no cuesta nada.


Por Nicolás Di Pasqua @nicodipasqua

 

 

Propietario Periodismo del Tercer Milenio |  Director Rubén David Oliva