Sábado, 22 Julio 2017

MUCHO, POQUITO, NADA

Viernes, 04 de Marzo de 2016 23:45 Armando Sibelli
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Un síntoma a corregir. La confusión encerrando al conjunto dirigido por Christian Bassedas. Quince minutos finales para repensar sobre como sobrellevar los malos resultados. Una complicación para Vélez Sarsfield. Cada ocasión que se encuentra abajo en el marcador, sino revierte con rapidez, termina perjudicando la idea de juego y anulando el ataque.

Arsenal embrolló el juego casi desde el principio. Sacudió la última línea Fortinera con un tiro libre que dejó parados a defensores y al arquero Alan Aguerre ¿Responsable? Antes, el fortín intentó como siempre, disponer del balón, forzar la iniciativa y consolidar una pequeña ventaja que la diosa fortuna, transforme en ventaja. Pese a las insinuaciones, no pudo. Aislado Mariano Pavone, con Stecaldo sin encontrar la táctica para asociarse al tanque, y con Jorge Correa contenido en mitad de cancha, las situaciones de peligro brillaron en ausencia.

¿Había cansancio? Un problema lógico tras una semana corta con escaso descanso. Ventaja entregada ha pedido del gourmet.

En la segunda mitad, un error de Fabián Cubero habilitó a Sánchez Sotelo. La jugada derivada en un mano a mano, obligó a la estirada del pie de Alan Aguerre para evitar la segunda conquista del local. En pocos minutos, Vélez había desdibujado una mala imagen para convertirla en pésima.

Bassedas entendió el mensaje. Envió a la cancha a Maximiliano Romero (por Stecaldo) y a Blas Cáceres (por Brian Cufré). Le sirvieron las variantes para superar esos 15 minutos fatales. De a poco, fue torciendo la historia pero falló en los últimos metros en 4 oportunidades netas de gol. Dos nacidas en Mariano Pavone (una mala salida de Arsenal que el tanque tomó para encontrar el escollo del arquero en primera instancia y una pierna salvadora para el viaducto en la segunda), y un remate por encima del travesaño ante otra mala salida del golero local. Las otras dos chances fueron por remates al arco, la más clara en un tiro libre de Cristian Nasuti que rebotó en el arquero y encontró al ingresado Diego Zabala que definió mal.

Con estas jugadas, Vélez logró equilibrar las acciones y merecer algo más. Sin embargo, debemos expresar que estuvo lejos de ser aquel conjunto del inicio del torneo. Hubo repetición de problemas que se deben corregir. Pudo haber igualad, tal vez lo merecía, pero a diferencia del cotejo ante Gimnasia, la suerte cerró sus puertas y le dijo no en la fría noche de Sarandí…


Por Armando Sibelli Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

 

 

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