Viernes, 24 Noviembre 2017

VIRTUDES DE UNA ACTUACIÓN MEDIOCRE

Martes, 01 de Marzo de 2016 19:07
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Vélez Sarsfield retornó a la senda del éxito derrotando 2 a 1 a Gimnasia Esgrima La Plata con un gol de Santiago Stelcaldo en el final del partido. Con un nivel de juego inferior al demostrado en las dos fechas anteriores, el equipo de Bassedas obtuvo el triunfo sin excederse en su búsqueda, con la paciencia como aliado relevante.

El tiempo pone todo en su lugar. Parece inexorable. Aquello que Vélez mereció y le quitaron en el Bajo Flores, le cayó del cielo en la tarde noche del José Amalfitani. Era empate clavado. Era el reflejo de un partido parejo y mediocre donde no se sacaron ventajas. El tiempo pasado no es caprichoso. Era… porque en el final del partido, un tiro libre ejecutado por Santiago Stelcaldo, otro chico surgido de la cantera que trae una victoria bajo el brazo, superó la estirada de propios y extraños para acomodarse, inesperadamente, junto al palo izquierdo de Enrique Bologna. Un triunfo importante y, quizá, injusto.

Vélez no jugó bien. Le costó encontrar caminos hacia el arco rival. No pudo doblegar al combativo mediocampo de Gimnasia, no generó desequilibrio en el mano a mano entre Hernán Toledo y Facundo Oreja–que siempre tuvo compañía suficiente para soportar la habilidad del extremo velezano- y tampoco pudo aprovechar  a Mariano Pavone, muy bien controlado por Mauricio Romero y Maximiliano Coronel. En lo individual, sólo pinceladas de Jorge Correa y un gran primer tiempo de Blas Cáceres, golazo incluido, escaparon a la monotonía general.

Tampoco se defendió del todo bien. Lucas Licht complicó por izquierda en sociedad con Matías Noble, Walter Bou complicó aprovechando las ventajas a espaldas de Matías Pérez Acuña y se hizo complicado controlar el mediocampo ante el despliegue de Fabián Rinaudo y Roberto Brum. Leandro Somoza retrocede demasiado en la mitad del campo y se hace difícil conseguir supremacía numérica lejos del área propia en esas condiciones.

Sin embargo, incluso con las falencias mencionadas, Vélez le bajó el ritmo al partido cuando tuvo el balón y el Lobo no le pudo imprimir al juego ese vértigo donde se siente más cómodo. Ese fue uno de los principales aspectos donde se impuso el equipo de Christian Bassedas. Y como indicábamos en la previa, manejar la velocidad del trámite debía ser uno de los principales objetivos del once velezano a lo largo del match.

Aquí, fue importantísimo el paraguayo Cáceres. El partido se jugó como quiso Vélez mientras el guaraní se sostuvo físicamente y manejo el balón con criterio. Además marcó un golazo para abrir el marcador. En el complemento, cansado por la falta de ritmo futbolístico, desapareció del partido.Correa, su principal socio en la primera parte, también acusó el transcurso de los minutos y el Fortin lo pagó retrocediendo en el campo ante la imposibilidad de sostener la pelota.

Con el partido igualado en el score y en las acciones, y el arco de Gimnasia cada vez más lejos, Vélez demostró haber aprendido la lección que le dejó el choque ante Olimpo. La paciencia fue protagonista. La intención de ganar no se convirtió en desesperación y desorden. Vélez esperó con orden que el partido le entregue la posibilidad de ganar. Por las dudas, Federico Rasic, que había reemplazado pocos minutos antes a Noble, se hizo expulsar infantilmente y dejó a Gimnasia con uno menos y sin su único delantero de punta, ya que Bou había dejado el terreno por una molestia. Y Vélez despegó de las cercanías de su área para no correr riesgos.

La paciencia dio sus frutos en el final del partido. El fútbol argentino entrega a quienes la tienen esa oportunidad para llevarse todo sin arriesgar demasiado. Vélez lo entendió. No se metió en apuros innecesarios como en aquella sufrida noche de la segunda fecha y obtuvo los mismos dividendos apostando mucho menos.

 

La eficacia para aprovechar el momento, la cuota de suerte necesaria y la virtud de aprender a ser paciente le dieron a los dirigidos por Bassedas, una nueva victoria. Valiosa y constructiva. Aun en la mediocridad, Vélez demostró una mejora. Dejo claro que aprende de sus errores. Que trabaja en corregirlos. Que crece a paso corto pero constante. Después de un 2015 donde la desidia fue protagonista y las excusas se multiplicaron, esta es una noticia extraordinaria.


Por Nicolás Di Pasqua @nicodipasqua

 

 

Propietario Periodismo del Tercer Milenio |  Director Rubén David Oliva