Martes, 25 Julio 2017

QUIÉN PEGA DOS, PEGA TRES

Martes, 16 de Febrero de 2016 23:32 Ruben David Oliva
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Frecuentemente, en la actividad boxística, se recurre a una frase histórica. “Quién pega primero, pega dos veces”. La misma hace referencia a la estrategia de salir a atacar de entrada y desconcertar al rival. Son muchas las veladas deportivas finalizadas en dos porrazos bien provistos. Y el fútbol, a través de su empatía, reconoce una realidad similar que los Velezanos observamos en claridad con los equipos de Carlos Bianchi.

El cotejo frente al conjunto de La Paternal, logró un suceso equivalente.

Vélez Sarsfield entendió la idea simple y esquemática. Salir a presionar, cortar el circuito del rival y aprovechar cada ocasión presente. Fueron dos chances de peligro transformadas en goles indiscutibles. Ambos producto de robar balones, de la velocidad en transición y de una increíble eficacia en Mariano Pavone. Dos conquistas exaltadas en tranquilidad y que permitieron 25 minutos de buen juego. La primera un pase de Fabián Cubero hacia el goleador que ganó pecheando y definió de media vuelta. El segundo, producto de una peinada de Asad que Pavone aprovechó para estirar la pierna y convertir.

Más tarde, con el resultado desfavorable, Argentinos Juniors desempolvó viejos libretos de fútbol y complicó la última línea del fortín. Un ejemplo fue el retroceso de Jorge “Coco” Correa hacia el sector derecho y la soledad de Leandro Somoza desbordado en mitad de cancha. Sin la sociedad colectiva ante Correa y Asad (Yamil), nuevamente Pavone quedó aislado y permitió la superioridad del bichito que fabricó un par de situaciones de peligro.

En la segunda mitad, no hubo partido. Especialmente con el golazo de Hernán Toledo apenas iniciada la etapa y con la acertada táctica de jugar lejos del arco. Solo con un par de ocasiones Argentinos complicó al fortín. Fueron sendos cabezazos que Alan Aguerre evitó sobre la línea para reivindicarse con la noche de Liniers. Es cierto que mejoró el local con el ingreso de Federico Insúa quién maneja todo en el bichito. De sus pies salieron las jugadas de peligro nombradas. Poco. Si observamos la realidad de un conjunto obligado a descontar.

Tal vez por decisión propia, o quizás, por ímpetu del rival, los 35 minutos finales se parecieron a los últimos 25 del primer tiempo. Ambos, con Argentinos presionando sobre el área de Aguerre, y con Vélez retrocediendo en bloque para especular con el resultado y una posible contra. De esto, mucho por cierto. Al final, por ineficacia del bichito, y por presencia del fortín. Vélez se trajo 3 puntos importantes de La Paternal. Fue victoria. Con gran porte y ganas de aplaudir. Un triunfo necesario para "inflar pechos" y sostener con esperanza que lo mejor...está por venir...


Por Rubén David Oliva Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

 

 

Propietario Periodismo del Tercer Milenio |  Director Rubén David Oliva